lunes, 29 de agosto de 2016

COMO HAGO PARA MEDITAR?

El arte de ser sin hacer.
 La meditación es como el sueño; tú puedes tumbarte, relajarte en la postura más cómoda, abrigarte y llevar a cabo todas las acciones que quieras pero el sueño te llega, tú no lo puedes hacer, como mucho  puedes ¨permitir¨ que este llegue.
 Si. Entonces el título está mal, pues no hay nada que hacer.
Meditar es trascender el cuerpo y la mente,  cuando quitamos el cuerpo y la mente ¿que nos queda?
 Tú no eres tu cuerpo, tienes un cuerpo, obvio, pero no eres el cuerpo, si te amputasen un dedo o si te afeitas el pelo de la cabeza siguirías siendo tú, aunque esa parte del cuerpo físico ya no esté.
Quizá sea más complicado explicarlo con la mente pero también es así, veamos este ejemplo; cuando estás nervios@ o miedos@ o con depresión, ansiedad o en cualquier estado en que tu mente varíe, tú sigues siendo tú, no eres otro, aunque estuvieses loc@ seguirías siendo tú.

  Tenemos que adoptar una postura cómoda, tan cómoda que podamos al cabo de un rato dejar de sentir el cuerpo. La posición famosa del loto y del medio loto, no te sirven a menos que puedas mantenerlas sin ningún esfuerzo durante toda la meditación, es muy difícil dejar de sentir el cuerpo mientras tu rodilla grita. Adopta una postura que puedas mantener, en la que tu columna esté lo más recta posible, pero sin ninguna tensión. La postura tumbad@ tampoco es aconsejable, pues es muy difícil evitar que se desate el mecanismo del sueño en esta posición.

 Bien, ahora que estamos en una postura recta y obviable, vamos a detener la mente; Hay una relación directa entre la respiración y la mente, si bajamos una, se baja la otra, luego empezaremos por llevar la respiración al abdomen e iremos haciéndola más lenta y profunda.
  Hay también una relación directa entre la respiración y la atención; cuanto  más centrad@s estemos  más lenta y profunda es la respiración.
  Para ese menester podemos centrar nuestra atención en algo, lo que sea pero sólo en ese algo, y si nos damos cuenta de que se nos ha descentrado la mente (si se nos va) simplemente volvemos a llevarla al punto u objeto seleccionado ( tooodas las veces que haga falta) es un entrenamiento que irá mejorando nuestra técnica.
  Hay muchísimas, infinitas técnicas y modos, de momento te propongo que si eres un ser muy mental, te centres en el punto entre las cejas ( gran plexo energético) y si eres más bien sentimental, céntrate en tu corazón. Da igual el punto que elijas en principio, pero si variamos continuamente de ejercicio nos va a ser muy muy difícil avanzar. Elige un punto, el que quieras y quédate en el.
  Decide si para ayudarte a parar mente (a no observar ningún pensamiento) quieres utilizar un mantra.. vamos con una historieta;  Un leñador ya anciano, tenía más trabajo del que su cuerpo podía llevar. Muy creyente, rezó a Dios y le pidió ayuda pues el sólo no podia llevarlo todo. Dios le respondió: Hijo, voy a mandarte una gran ayuda, te mandaré a un demonio muy, muy trabajador, pero has de mantenerlo siempre trabajando o te devorará. El leñador aceptó y en cuanto vió al demonio le dijo: corta este gran árbol, hazlo leña y apílala en el almacén.
 A los 30 minutos ya estaba hecho el trabajo.
Y ahora qué hago? dijo el demonio.
-Corta estos 10 grandes árboles y haz lo mismo que con el anterior.
A los 15 minutos el demonio ya tenía el trabajo terminado... y ahora qué hago?
-pues ve a ese monte y haz lo mismo con todos esos árboles.. a los 10 minutos ya tenía el trabajo hecho, y el leñador ya empezaba a temer que el demonio lo devorase a falta de trabajo, este tipo aprende muy muy rápido!!
 El leñador asustado vuelve a rezar a Dios, esta vez le pide que se lleve el demonio o le devorará.

Dios de nuevo le contesta: Hijo, no es necesario que me lleve al demonio, sin el no podrás trabajar. Tan solo debes mantenerlo ocupado. Mándale cortar las ramas de un árbol, y pídele que trepe hasta la copa, una vez arriba indícale que vuelva a descender, pero antes de tocar suelo debe volver a subir, y así hasta que decidas mandarle alguna tarea, cuando termine su tarea mándalo otra vez al poste.

  En esta historieta, el demonio representa a la mente, y el poste representaría el mantra; que sirve para mantener ocupada a la mente. La mente es una gran herramienta para lograr nuestros objetivos, pero hemos de tener siempre presente que YO TENGO UNA MENTE.. pero también que es una herramienta, y que YO NO SOY LA MENTE. Si confundimos esto terminaremos por ser ¨devorados¨ por nuestra propia cabeza.

El mantra que te propongo es muy, muy sencillo y muy muy eficaz: Inspirando cuenta mentalmente 1, 2, 3, 4.   espirando cuenta mentalmente 1, 2, 3, 4.

Podríamos cambiar este raro mantra por una complicada frase en sanscrito.. Pero me da en principio igual si el demonio trepa por un abeto o por una secuella, solo quiero que me deje en paz.

procura en esta fase  de respiración y mantra, ABANDONARTE, CONFIAR Y ENTREGARTE.
Esto es relajarse y no tener miedos a lo que pueda pasar. Si continuas empezarás a dejar de sentir el cuerpo, no sabes si las palmas de las manos están hacia arriba o hacia abajo, y en un momento no sientes el cuerpo. Continuamos con el mantra sin pensar ni juzgar ni evaluar. ABANDONAD@, ENTREGAD@, CONFIAD@.

   Todo lo que pase a partir de este momento, es natural y por tanto bello. Lo que has hecho es quitar velos a tu existencia, as quitado el cuerpo (herramienta física) que siempre ha sido lo que creías que eras. As trascendido también la mente, ( herramienta mental) con la que te identificabas.
  Felicidades TOOODO lo que queda, la enorme sabiduría, amor y conciencia, la feliz bienaventuranza eterna, sin motivo de miedo alguno, etern@ eres TU.

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